
Cuando sentimos que estamos en un lugar que nos resulta de alguna forma desagradable o vemos a alguien que sospechamos no nos tiene ningún aprecio o simplemente somos conscientes de que nos mira mal y estamos incómodos, hay una forma de protección energética muy sencilla y efectiva que es rodearnos de una burbuja de luz. La burbuja puede ser de cualquier color luminoso que nos guste y cuando la hayamos creado a nuestro alrededor simplemente decretamos (decimos con convicción): En esta burbuja de luz sólo entra el amor, la luz, la salud, la prosperidad y todo lo bueno para mi mayor bien y el de todos los implicados. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Lo interesante es hacerla antes de acudir al sitio o ver a la persona, si ya ha sucedido podemos limpiarnos y luego realizarla.
